Esta pintoresca localidad alicantina de tradición pesquera cuenta con muchos encantos como son las subastas de pescado en el puerto, el casco antiguo amurallado, las fachadas de las casas pintadas con intensos coloridos, así como su iglesia gótico-catalana o las ruinas de su castillo.
Las visitas guiadas al museo del chocolate también son otro atractivo importante por la tradición chocolatera del municipio que se remonta a los siglos XVII y XVIII.
Sus fiestas de Moros y Cristianos (del 24 al 31 de julio) con sus vistosos y singulares desfiles y desembarcos marítimos están consideradas de interés turístico nacional.